Recoleta con aire a perfume. Encantador y atractivo. Ráfaga de estilo. Encuentro entre los muertos y los vivos, entre cultura y diseño. Aire gastado de las personas que allá viven, que lo respiran diariamente. Aire cambiante, envolvente, superfluo y volátil. Un aire embrujado, que te seduce y te hace querer volver siempre.